K-Visual
Del viernes 4 al domingo 6 de septiembre de 2026, primera edición con este nombre.
Se celebra cada año
Durante un fin de semana de septiembre, Killorglin deja de ser un pueblo por el que se pasa y se convierte en uno por el que se pasea. K-Visual mete a cuarenta artistas visuales irlandeses emergentes en tiendas, pubs, cafés y locales cedidos por todo el pueblo, de modo que las obras se encuentran en vez de visitarse: un vídeo en una trastienda, una pared de pinturas donde antes había un comercio.
Es el sucesor de K-Fest, que funcionó de 2013 a 2024 y fue uno de los festivales de arte más inventivos del país. El equipo cerró ese capítulo a propósito y volvió a empezar como entidad sin ánimo de lucro llevada por voluntarios, conservando lo que lo hacía funcionar: edificios corrientes en lugar de una galería.
El programa de 2026 trae a los artistas invitados Aine Ryan, Aisling Roche, Alan Raggett y Paul Bokslag, y marca la Presidencia irlandesa de la UE con una colaboración facilitada por el Centre for Contemporary Arts de Praga. Junto a las exposiciones hay charlas y un verdadero programa de talleres para niños y familias, poco habitual en un festival de arte contemporáneo, que lo hace más fácil con niños de lo que parece.
Killorglin está a veinte minutos de Killarney, en lo alto del anillo, así que es un desvío cómodo y no un destino en sí. Es además el contrapeso tranquilo de Puck Fair, lo otro por lo que se conoce al pueblo: las mismas calles, los mismos locales prestados, una décima parte del ruido. El festival publica mapa y horarios en su web poco antes del fin de semana.